Caminar las Ciudades

¿Por qué sacamos a pasear la antropología por las calles de las ciudades y los caminos entre pueblos?

Caminar no es abordar únicamente la bipedestación adquirida como femas y homos sapiens sapiens, partícipes de esta aventura humana, sino y fundamentalmente, es abrir una forma de evocar, pensar y compartir tiempos y espacios en los cuales motivamos auténticos pulsos de vida.

En el caminar se permean las sensibilidades íntimas, desde una perspectiva situada, en la cual el espacio no es separado del cuerpo, ni el cuerpo lo es a su vez del espacio. Ambos lugares involucran orientaciones en el sentir, intencionalidades en el actuar y significados en el recorrer.

Paseos y caminatas como también, viajes y recorridos, involucran totalidades y existencias, entre lo imaginado y lo vivido, plagados de experiencia, de múltiples y tácitas formas de motivar paisaje y ecología; como también delinear posibilidades, fijar estructuras y articular modos vitales de coexistencia.

Los talleres e itinerarios que proponemos en TallerEtnográfico están orientados a facilitar entornos colaborativos de experiencia y sensibilidad, en los cuales abordamos la (re)construcción de lugar como memoria compartida y deseo habitado, trabajando:

  • Tiempos y lugares en la ciudad.
  • Lógicas caminantes y experimentación.
  • Relación entre lo humano y lo no-humano en la conformación de entorno y territorio.
  • Imágenes y narrativas a través de mapas y prácticas narrativas en los cuales capturamos escuchas, reflexiones, existencias y ocupaciones posibles.

Todo un desplazamiento físico y subjetivo, a través del cual movemos atención y percepción, organizando esquemas, afectando memorias e incorporando aprendizajes en la co-producción y constitución de lugar. Este universo de relación los abordamos desde tres enfoques: situacional, cognoscitivo y performático, interesándonos por cómo sentimos la pérdida de lugar como sinónimo de vida, el cual nos despierta una multiplicidad de afectos y memorias compartidas. Nos interesamos por un caminar vinculado a la acción, representación y evocación que permita adentrarnos en formas más sostenibles de vida y relación.

Caminanos (re)conociendo los procesos que han contribuido a cambios y transformaciones, indagando formas personales e intimas de ocuparlos, siendo el grupo caminante su primer y principal espectador, constituyendo así, una inter-acción dotada de valor simbólico y afecto hacia [nuestros] entornos compartidos.